pezones hundidos

Pezones hundidos, ¿debemos preocuparnos?

¿Que son los pezones hundidos y cuando pueden ser peligrosos para tu salud?

En la inmensa mayoría de las mujeres los pezones se proyectan hacia afuera, si bien en algunos casos la proyección ha sufrido o sufre alguna anomalía y va hacia adentro.

La media de proyección del pezón de la mujer es de 0,9 cm hacia afuera.

Esta variación no necesariamente debe indicar un problema de salud, sin embargo si se produce después de la pubertad conviene consultar con un especialista.

Existen dos factores claves que afectan a un potencial diagnóstico benigno o maligno: cuándo apareció la anomalía y qué tipo de inversión o hundimiento tiene el pezón.

Los problemas de los senos preocupan de manera especial a las mujeres. Más allá de la forma y el tamaño de las mamas, no debemos olvidar los pezones. Su tamaño, el color y la forma de los mismos juegan un papel importante en la estética del pecho.

Cuando una mujer sus pezones hundidos o retraídos y nunca ha padecido este problema, en ocasiones puede ser un síntoma de cáncer de mama o de mastitis.

Como decíamos el pezón tiene más o menos un centímetro de longitud y otro de diámetro. En unos casos no sobresalen de la areola e incluso se retraen generando lo que se conoce como pezones hundidos, planos o invertidos. Es un tema que puede empeorar la estética de la mujer, y generar diversos problemas en el periodo de lactancia e incluso cáncer de mama.

Por ello es importante distinguir los dos tipo de alteración ginecológica:
    • tipo congénito. Aquel que la mujer lo padece desde que se desarrolló su pecho. Se trata de un problema meramente estético, si bien la lactancia se hace imposible. En tales casos la solución, antes de la lactancia debe ser quirúrgica, se corta el ligamento y los conductos que tiran hacia abajo del pezón impidiéndole salir y una vez corregido, el problema no tiene mayor importancia.
    • Tipo adquirido. Tiene importancia relevante. Cuando una mujer nota sus pezones hundidos después del parto o en otra situación cuando siempre los ha tenido normales. En muchas ocasiones se trata de un diagnóstico precoz de cáncer de mama, aunque en muchas ocasiones puede producirse por una mastitis.

Si es un tema congénito estamos ante un problema estético, no tener los pezones en su sitio marca a la mujer, el estímulo sexual no es el mismo y la lactancia se hace imposible.

Lo normal es que cuando una mujer tiene pezones hundidos o invertidos le de importancia cuando no ha podido dar de mamar al primer hijo, algo que suele corregirse antes de tener el segundo.

En aquellas mujeres que no quieren ser madres, puede no tener necesidad de corregirse, pero su no corrección puede traer consecuencia psicológicas.

Tener los pezones hundidos marca mucho a una mujer. El pezón no es eréctil y el estímulo sexual no es el mismo y la mujer no suele estar contenta con sus senos.

Los pezones hundidos se clasifican en tres grados, y en virtud de ellos, la intervención quirúrgica será de un modo u otro.

  • grado I. La inversión es corregida con manipulación.
  • Grado II. la inversión se corrige con manipulación, pero la recurrencia de la inversión es frecuente.
  • Grado III. La inversión no puede corregirse sin un procedimiento quirúrgico. Nuestro consejo es consultar con un especialista.